Recetas Fáciles
martes, 28 de mayo de 2019
Bacalao en el horno con camarones
Ingredientes:
4 filetes de bacalao degradados
8 dientes de ajo
12 camarones
Q.B. aceite de oliva
Pimienta y agua Q.B.
1 pez de cilantro picado
Patatas pequeñas cocinadas con corteza Q.B.
Preparación
En una bandeja de horno adecuada, coloque el bacalao y el ajo enrollado. Rocía con abundante aceite de oliva y hornea, precalentado a 200 °.
En el medio de cocinar el bacalao añadir las patatas hervidas con la corteza (darle un pequeño golpe para abrir). Ponlo de nuevo en el horno.
5 minutos antes de terminar, añadir la temporada de camarones con pimienta.
Retirar del horno, espolvorear con cilantro picado y servir inmediatamente.
martes, 17 de mayo de 2016
QUICHE DE CALABACÍN, BACON Y BRÓCOLI PASO A PASO (VERSIÓN TRADICIONAL Y SIN LACTOSA) (HORNO Y SARTENES AMC)
Una de las recetas que mejor soluciona una cena es una quiché, acompañada de una ensalada, cena completa.
Yo en este caso aproveché que me había quedado una masa quebrada del cumpleaños de la peque para prepararla. También se puede hacer con masa quebrada casera, que ya os pondré la receta. Los ingredientes podéis variarlos a vuestro gusto. Y el método de horneado si disponéis de sartenes de acero os aconsejo que lo probéis, queda perfecta y asi no tenemos que encender el horno.
Ingredientes:
Una lámina de masa quebrada
1 calabacín no muy grande
1 trocito de brócoli
3 lonchas de bacon ahumado
2 huevos
2 o 3 cucharadas de nata líquida
Queso rallado (opcional)
Sal
Pimienta
Ingredientes (para la versión sin lactosa):
Una lámina de masa quebrada
1 calabacín no muy grande
1 trocito de brócoli
3 lonchas de bacon ahumado
2 huevos
2 cucharadas de queso crema sin lactosa (yo uso Quescrem)
2 o 3 cucharadas de leche sin lactosa
Queso rallado sin lactosa (opcional)
Sal
Pimienta
Preparación:
En primer lugar forramos el molde para quiché con papel de horno. Si el molde es rizado os recomiendo mojar el papel de horno un poco para que se adapte mejor a las formas. Es un buen truco y os sorprenderá porque no se rompe a pesar de mojarlo.
Extendemos la lámina de masa quebrada y la colocamos sobre el papel de horno, la aplastamos bien con las manos para que se adapte bien al molde. La pinchamos bien con un tenedor y colocamos unos garbanzos o un peso sobre la masa para evitar que suba. La horneamos unos 15 minutos a 180ºC hasta que comience a estar dorada.
Mientras la base se hornea, picamos el calabacín y el bacon al gusto, salpimentamos. Los colocamos en un plato y los llevamos al microondas a máxima potencia durante 3 o 4 minutos. Tapar el plato con la tapa para microondas pues el bacon salta.
Batimos los huevos y la nata (o los huevos y el queso crema y la leche si es la versión sin lactosa), salpimentamos y los juntamos con el calabacín y el bacon y lo mezclamos todo. Podemos agregarle un puñado de queso rallado también si os gusta.
Vertemos la mezcla sobre la base, colocamos unas lascas de parmesano y unas florecillas de brócoli.
Horneamos a 200ºC hasta que esté bien hecha y dorada, unos 15 minutos. Pero ir mirando pues dependerá del tamaño de vuestra quiché y de vuestro horno.
Horneamos a 200ºC hasta que esté bien hecha y dorada, unos 15 minutos. Pero ir mirando pues dependerá del tamaño de vuestra quiché y de vuestro horno.
Yo la preparé sin horno, con ayuda de las sartenes Amc y el Navigenio (la vitrocerámica portátil de Amc). Coloqué la base en primer lugar sobre papel de horno en la sartén bien pinchada con un tenedor y la horneé un poco con la sartén sobre la placa de inducción a fuego medio-bajo y con el Navigenio en modo gratinador a fuego bajo también. Cuando estuvo dorada añadí los ingredientes como en la receta normal y cociné con el navigenio hasta que se terminó de hacer.
viernes, 6 de mayo de 2016
TARTA MOUSSE DE FRESA CON BOMBA DE PISTACHO
Aprovechando que estamos en plena temporada de fresas os traigo esta tarta que preparé hace ya unos años, pero las fotos habían quedado perdidas en una de las muchas carpetas de mi disco duro. Es una tarta muy bonita y resultona además de rica. Os animo a prepararla, no os asustéis por la cantidad de pasos, es más rápida de preparar que de explicar.
La terminación como podéis ver no quedó todo lo perfecta que yo quería, pero tras un viaje y un día primaveral con un poquito de calor, el desmoldado de la mousse no quedó bien liso.
Como anécdota os cuento que me pasé unas cuantas horas pelando los pistachos que decoran la tarta y que van en la mousse central a mano uno por uno. Ahora sé que metiéndolos en agua caliente la piel sale casi sola, luego se dejan secar y listo.
Como anécdota os cuento que me pasé unas cuantas horas pelando los pistachos que decoran la tarta y que van en la mousse central a mano uno por uno. Ahora sé que metiéndolos en agua caliente la piel sale casi sola, luego se dejan secar y listo.
Ingredientes:
Base de bizcocho:
2 huevos
50 gr de azúcar
50 gr de harina
Bomba de pistacho:
50 gr de pistachos pelados
200 ml de nata para montar (35% M.G.)
60 gr de azúcar
1 1/4 hojas de gelatina (2,5 gr)
Merengue suizo:
90 gr de claras de huevo
140 gr de azúcar
Mousse de fresa:
500 gr de fresas
90 gr de azúcar
400 gr de nata semimontada con 60 gr de azúcar
6 y ½ hojas de gelatina (13gr)
Preparación:
Base de bizcocho (en microondas y en horno):
Batir los huevos con el azúcar hasta que doblen su volumen, a ser posible con batidora de varillas eléctrica, pues montan mucho mejor y se nota la diferencia en el acabado.
Añadir la harina tamizada con movimientos envolventes.
Engrasar un recipiente apto para microondas y ponerlo 2 minutos y medio a 900W.
Yo usé un molde desmontable para microondas de 23 cm.
También podéis hornearlo en el horno si no disponéis de ningún molde apto para microondas, en horno precalentado a 180ºC durante 8 minutos aproximadamente o cuando se vea dorado y al pincharlo el palillo salga limpio.
Bomba de pistacho:
Triturar los pistachos con la mitad del azúcar y la mitad de la nata hasta obtener una crema fina.
Hidratar la gelatina y desleírla en un cacito a fuego bajo con un poco del agua en el que estaba teniendo cuidado de que no hierva.
Ir añadiendo a la gelatina la crema de pistacho, cucharada a cucharada, integrando perfectamente cada una antes de añadir otra.
Montar los otros 100 ml de nata con el azúcar y mezclar con la crema en dos veces, con movimientos envolventes. (Con estas cantidades salen unos 450 ml de mousse. Yo añadí media clara a punto de nieve, pero creo que no es necesario).
Forrar un bol o tupper con film de cocina y verter en él la crema. El bol que sea pequeño para que quede en el centro de la tarta.
Montar los otros 100 ml de nata con el azúcar y mezclar con la crema en dos veces, con movimientos envolventes. (Con estas cantidades salen unos 450 ml de mousse. Yo añadí media clara a punto de nieve, pero creo que no es necesario).
Forrar un bol o tupper con film de cocina y verter en él la crema. El bol que sea pequeño para que quede en el centro de la tarta.
Llevar a la nevera hasta que cuaje y una vez cuajado meterlo en el congelador y congelar.
Merengue suizo (tradicional y Mycook):
Mezclar las claras y el azúcar y calentar al baño maría a fuego lento hasta los 50º.
Montar con la batidora hasta que la mezcla esté firme y enfríe. Reservar.
Si lo haces en Mycook poner la mariposa y las claras a batir 3 min. temp. 50º, vel. 4 y después 3 minutos más sin temperatura. Reservar.
Mousse de fresas:
Mousse de fresas:
Triturar las fresas con el azúcar (se puede pasar por un colador muy fino si queremos quitar las semillas, pero no es necesario).
Calentar 100 gr del puré de fresas resultante y disolver en un poquito de agua las hojas de gelatina hidratadas y escurridas a fuego lento. Mezclar muy bien con el resto del puré de fresas.
Incorporar el merengue suizo y mezclar para aligerar la masa con movimientos envolventes. Añadir la nata semimontada también con movimientos envolventes, en tres veces, con movimientos más suaves cada vez para que la mezcla pierda el menor aire posible.
Incorporar el merengue suizo y mezclar para aligerar la masa con movimientos envolventes. Añadir la nata semimontada también con movimientos envolventes, en tres veces, con movimientos más suaves cada vez para que la mezcla pierda el menor aire posible.
Montaje de la tarta:
(Yo utilicé un aro de 23cm de diámetro).
Cortar la base de bizcocho si es necesario para adaptarla a la medida del molde o aro que vayáis a utilizar.
Poner una tira de acetato por el interior del aro (yo corté varios trozos de una hoja y los pegué con celo). Esto ayuda a desmoldarla y hace que las fresas se adhieran mejor.
Sobre el plato en que vayamos a servir la tarta colocar el bizcocho, ajustar el aro (el acetato se ajusta mejor) y colocar centrada la mousse de pistacho congelada.
Para este tamaño se necesitan unos 350 gr de fresas medianas para poner en la vuelta. Cortar plana la parte del tallo haciéndoles una base, y luego por la mitad a lo largo.
Colocarlas bien pegadas al aro y rellenar con la mousse de fresas. Dejar cuajar en la nevera, mejor de un día para otro.
Decorar como más os guste, con fresas, pistachos, sirope de fresa...
Os sobrará algo de mousse, que podéis poner en unas copas, o congelarla y os quedará un helado muy rico.
Fuente: Yerbabuena, MR
Fuente: Yerbabuena, MR
miércoles, 27 de abril de 2016
CHAMPIÑONES AL AJILLO
Una receta que nos sirve tanto para picar, como guarnición, o incluso para añadírselos a una pizza por encima, a un plato de pasta...tiene mil usos, y si os gustan los champiñones os encantará.
Ingredientes:
300 gr de champiñones
3 dientes de ajo
Perejil
Aceite de oliva
Sal
Pimienta negra
Cayena si nos gusta que piquen
Preparación:
Limpiamos los champiñones, cortándoles el pie y a ser posible sin pasarlos por agua, sólo con ayuda de un trozo de papel de cocina húmedo o un paño limpio humedecido.
Los picamos con el cuchillo como más nos guste, en cuartos o en láminas como hice yo y los reservamos.
Picamos los dientes de ajo en láminas o como más nos guste.
Ponemos una sartén al fuego con 3 cucharadas de aceite de oliva y añadimos los dientes de ajo con el aceite frío, cuando comiencen a dorarse añadimos los champiñones y la cayena si nos gusta que piquen, salpimentamos y sofreímos hasta que estén hechos y se haya evaporado el agua que sueltan.
En el último momento añadimos el perejil picado, removemos y servimos.
martes, 4 de agosto de 2015
EMPANADA DE SARDINAS CON MASA DE MAÍZ O MILLO PASO A PASO
Desde hace tiempo me preguntaba donde comprar la harina de maíz amarillo típica para hacer este tipo de empanadas gallegas. Un día por casualidad buscando productos sin lactosa para la peque en un supermercado al que no suelo ir, me la encontré y no dudé en comprarla para preparar esta empanada. Nos gustó tanto que sin duda volveré a prepararla en más ocasiones y con otros rellenos.
Que no os den miedo los comentarios de otros blogs de que la masa de maíz es complicada de trabajar, yo después de tanto leerlos le tenía un poco de respeto, y para nada, se maneja bastante bien. Es parecida a la plastilina por poneros un ejemplo y con ayuda de agua y siguiendo bien los pasos se trabaja perfectamente.
Ingredientes:
Para la masa:
300 gr de harina de maíz amarillo
150 gr de harina de centeno
50 gr de harina de trigo
20 gr de levadura prensada
1 taza de agua templada
1 cdta colmada de sal
Para el relleno:
1 kg de sardinas pequeñas
2 cebollas grandes
Colorante alimentario o pimentón (dulce o picante a vuestro gusto)
Pimientos asados en tiras o pimientos del piquillo en tiras
Aceite de oliva
Sal
Preparación:
Comenzamos sofriendo la cebolla en bastante aceite, ya que este aceite lo utilizaremos luego para la masa. Dejamos que se vaya haciendo poco a poco sin que tome color, hasta que quede casi transparente.
Una vez hecha la cebolla añadimos el colorante alimentario y removemos bien. Si no os gusta usar colorante también podéis usar pimentón dulce; o picante si queréis darle un toque picante a la empanada.
Escurrimos la cebolla para separarla del aceite sobrante y la reservamos.
Preparamos la masa, para ello mezclamos los tres tipos de harinas con la sal. La levadura la disolvemos en una taza de agua templada. Vamos añadiendo el agua poco a poco a las harinas hasta conseguir una mezcla homogénea que no se pegue a las manos. Quizás necesitéis algo más de agua, en función de la absorción de la harina. Dejamos reposar la masa en un sitio templado cubierta con un paño durante una hora.
Mientras tanto vamos limpiando las sardinas, quitándole la cabeza y las tripas. Si son muy grandes quitaremos también la espina. Yo utilicé sardinas medianas porque no había xoubas que son las sardinas pequeñitas que se suelen utilizar para este tipo de empanada.
Cuando la masa esté lista (se habrá agrietado un poco por la superficie), forramos un molde para pizza o una paellera con papel de horno (yo lo mojo un poco con agua para que se adapte bien al molde) y lo aceitamos bien con el aceite que nos había quedado de la cebolla.
Esta masa no se puede extender con rodillo, por lo que vamos cogiendo porciones de masa con las manos bien engrasadas con el aceite del sofrito y las vamos aplastando bien y colocando por toda la base del molde de forma que queden bien extendidas. Con un tenedor o con las propias manos vamos uniendo porción a porción de masa.
Precalentamos el horno a 190ºC.
Cuando tengamos la base de la empanada bien forrada de masa extendemos la cebolla que teníamos reservada, dejando un poquito para colocar encima de las sardinas.
Sobre la cebolla colocamos las sardinas limpias, unas tiras de pimiento y lo que quedaba de la cebolla.
Cerramos los bordes de la empanada hacia el centro y procedemos a cubrir con más masa de la misma forma que hicimos la base ayudándonos con un poco de agua y con un tenedor para unir bien cada porción de masa a las demás.
Una vez que tengamos hecha la tapa de la empanada añadimos un par de cucharadas de aceite del sofrito sobre la masa y la extendemos bien.
Precortamos la masa con ayuda de una espátula o similar, ya que si la cortamos cuando salga del horno al ser una masa crujiente se nos deshará.
Horneamos la empanada unos 40 minutos o hasta que se vea dorada (puede variar el tiempo dependiendo de cada horno).
Dejar reposar un poco después de sacarla del horno, y servir templada.
Fuente: La cocina de Lechuza
viernes, 17 de julio de 2015
HELADO DE CEREZAS Y YOGUR GRIEGO PASO A PASO
Con este calor este verano le estoy sacando mucho partido a la heladera. Ya son unos cuantos los helados que he preparado y todos con muy buen resultado, como este de cerezas y yogur griego, cremoso y con un sabor a fruta fresca que no se encuentra en ninguno comprado por muy bueno que sea. Además si preparáis el azúcar invertido os quedará con una textura perfecta digna de las mejores heladerías.
Si no tenéis heladera no os preocupéis por eso, es cuestión de removerlo cada cierto tiempo una vez esté en el congelador y os quedará igual de bien.
El cono que véis en la foto es tan irregular porque también es casero, próximamente publicaré la receta, quedan de cine.

Ingredientes:
500 gr de cerezas sin hueso (yo picotas)
600 gr de yogur griego (usé el del cubo grande de Lidl que tiene un sabor y una cremosidad buenísimas)
150 gr de azúcar
1 cda. de azúcar invertido (pinchar para ver la receta)
Preparación:
Lavamos las cerezas y las deshuesamos (en youtube hay mil y un trucos para hacerlo, aunque para este caso lo podemos hacer de forma tradicional cortando la cereza con un cuchillo pues no necesitamos que la cereza quede entera).
Las ponemos en un bol con los azúcares y el yogur y batimos hasta que esté todo bien triturado, o según os guste, si preferís dejar algún tropezón de cereza también se puede, eso a vuestro gusto.
Cuando lo tengamos lo metemos en el frigorífico unas 4 horas o hasta que esté muy frío.
Ponemos en marcha la heladera con la cubeta bien congelada y añadimos la mezcla del helado por el bocal. Dejamos mantecar unos 40 minutos o hasta que os guste la textura.
Luego se puede comer tal cual o guardar en el congelador para que endurezca algo más.
Sin heladera meteríamos la mezcla en el congelador y removeríamos cada 30 minutos unas 4 o 5 veces.
viernes, 19 de junio de 2015
MILHOJAS DE MERENGUE Y CREMA PASTELERA O COSTRADA DE ALCALÁ
Como bien sabéis, en mi familia nos encanta el merengue a todos, asi que las tartas que llevan merengue nunca fallan.
En el mes de Abril preparé por primera vez esta tarta, y tuvo tanto éxito que en el mismo mes llegué a prepararla tres veces para diferentes celebraciones. Gustó tanto que se queda en mi recetario para siempre.
Además preparándola con un robot de cocina tipo Thermomix o Mycook la tenemos lista en un momento, aunque de forma tradicional también se prepara muy fácil y rápido.
Ingredientes:
2 láminas de hojaldre fresco o congelado
Almendra para espolvorear (opcional)
Para el merengue:
4 claras de huevo
6 gotitas de zumo de limón
1 pizca de sal
1 cdta de cremor tártaro o un sobre de gasificante blanco
150 gr de azúcar
Para la crema pastelera:
4 yemas de huevo
600 gr de leche entera
120 gr de azúcar
60 gr de maizena
1 cdta de vainilla líquida
30 gr de mantequilla
Preparación tradicional:
Precalentar el horno a 200º.
Estirar las láminas de hojaldre, espolvoreando un poco de harina y pasando suavemente un rodillo.
Ir poniendo en bandejas de horno forradas con papel de hornear, pinchar bien con un tenedor o similar, colocar encima del hojaldre otro papel y encima de éste otra bandeja de horno para que el hojaldre no suba.
Hornear a 200º unos 16 minutos cada plancha.Para preparar el merengue:
En un bol metálico al baño maría al fuego, montar con varillas eléctricas todos los ingredientes, hasta que se forme el merengue, tardará unos minutos.
Llenar una manga pastelera y reservar en la nevera.Preparación del merengue en Thermomix o Mycook:
Con el vaso y mariposa bien limpios de grasa y secos, introducir todos los ingredientes y programar 10 min. 50º, vel. 4.
Llenar una manga pastelera y llevar a la nevera.
Para preparar la crema pastelera:
En un vaso batidor, poner todos los ingredientes de la crema y triturar. Pasar a un cazo al fuego y cocer a fuego lento removiendo con varillas continuamente hasta que espese, sin llegar a hervir para que no se corte.
Llevar a una manga pastelera y reservar en la nevera hasta que enfríe.
Preparación de la crema pastelera:
Sin lavar el vaso de hacer el merengue, echar todos los ingredientes al vaso y programar 8 min. 90º, vel.4. El tiempo depende de la temperatura a la que estén los ingredientes.
Llevar a una manga pastelera y reservar en la nevera hasta que enfríe.
Montaje del milhojas:
Si no tenéis soplete para quemar al final el merengue, podéis comenzar extendiendo éste en una de las láminas de hojaldre horneadas en una capa fina, reservando casi todo el merengue para otra de las capas del milhojas. Espolvorear almendra y gratinar un poco para que tome color, sin quitarle el ojo de encima pues se tuesta en un abrir y cerrar de ojos. Dejar enfriar.
Si tenéis soplete este paso lo podéis dejar para el final.Colocar una plancha de hojaldre horneada sobre la bandeja de presentación.
Extender la crema pastelera sobre ella con ayuda de la manga pastelera.
Colocar de nuevo otra lámina de hojaldre. Yo aproveché los recortes de los lados de las otras dos láminas.
Cubrir con una capa de merengue.
Colocar otra lámina de hojaldre horneado sobre el merengue.
Cubrir de nuevo con una capa fina de merengue y alisar con la espátula o dando formas con una cuchara.
Espolvorear almendra y quemar con el soplete el merengue si no lo hemos gratinado primero.
También se pueden omitir las almendras, y queda muy bonita igualmente.
Cortar porciones con un cuchillo de sierra.
Fuente: Ana Sevilla































